Nürburgring Nordschleife, a muchos les sonara este nombre, pues es una de las pistas más arriesgadas donde pone a prueba a los pilotos con su valor que durante décadas ha sido un lugar donde se realizan las pruebas de fuego. Con tan solo 20,832 kilómetros es un circuito salvaje de asfalto, curvas y cambios de elevación, que para los amantes de los autos y en general es conocido con cariño como el “Infierno Verde”.
Por lo que este circuito sirve como banco de pruebas donde las marcas automotrices llevan sus modelos para dejar ver y demostrar las capacidades del auto como aerodinámica, mecánica, resistencia y otras más las cuales se ponen a prueba en este gran trazado.
Para ello un poco de historia breve y rápida de las hazañas de la marca del ovalo azul, en 1966 Ford hacia historia al ingresar a la carrera de resistencia de 24 horas de Le Mans y con ello adjudicarse la victoria con el Ford GT40, repitiendo la dosis al año siguiente en 1967 pero con el nombre en clave GT Mk IV. Por lo que después de esas proezas pasaron varios años hasta llegar al año 2016 donde de nuevo el Ford GT ya había renacido con su tercera generación en nuestros días y para ello la marca del ovalo aposto de nuevo su ingreso a las carreras de resistencia donde gano de nuevo. Desde entonces, ya han transcurrido 10 años desde que debutara de nuevo el Ford GT y se adjudicara la victoria en su categoría en Le Mans y sobre todo 60 años desde que el legendario Ford GT40 iniciara la célebre relación con Ford con la carrera de resistencia más famosa del mundo, pero ¿de qué manera seria posible honrar ese legado que lleva al límite tanto la destreza del piloto como al auto?
Así que, en esta ocasión que es sumamente especial y épica, las cosas han cambiado, para ello el equipo de Ford Racing llevo a uno de sus prototipos siendo el Ford GT Mk IV quien nacido en el año 2023 celebra el último modelo de esta generación, visito el “Infierno Verde” a principios del mes de abril.