Hennessey Special Vehicles nació en Texas como un taller de tuning especializado en muscle cars y superdeportivos. La marca ganó fama global modificando Dodge Viper, Chevrolet Camaro, Corvette y Mustang, llevándolos a cifras extremas de potencia.
Con el paso del tiempo, John Hennessey decidió ir más allá: en lugar de modificar coches de otros fabricantes, desarrolló su propio hipercoche desde cero. Así nació el Venom F5, construido sobre un chasis monocasco de fibra de carbono, con motor propio y una producción limitada destinada a competir con los Bugatti, Koenigsegg y SSC en la carrera por superar los 480 km/h.
En 2025, la compañía presentó el Venom F5 Revolution LF, un ejemplar único que marca la entrada de la división Maverick. A diferencia de la mayoría de creaciones por las que se conoce a Hennessey, este modelo no parte de un coche donante: es un diseño íntegro de la marca texana.